Placas solares instalacion
Placas solares instalacion

Instalación placas solares



Resumen: La instalación de placas solares abre las posibilidades para el aprovechamiento energético en lugares remotos. La energía solar puede venderse a las eléctricas, incrementándose sus beneficios. Los paneles solares aislados funcionan mejor con nieve.

Pocas fuentes de energía son tan rentables como la solar. La instalación de placas solares en nuestro hogar es una decisión que, si bien supone una inversión con un desembolso importante inicial, es el tiempo el que demuestra el ahorro de la decisión.

La instalación de los paneles solares es recomendable para ahorrar sí, pero también para otras cuestiones más prosaicas y mucho más prácticas. La instalación de paneles solares en los techos, tejados y cubiertas de buhardillas resulta la mejor opción para aquellos núcleos urbanos o rurales donde el suministro de energía eléctrica es variable, está mediatizado por cortes frecuentes o simplemente porque la electricidad ni está, ni se la espera.

La instalación de paneles solares en nuestro techo nos permite disponer de electricidad de forma casi continuada. Las noches de los días de sol no hay problemas, las que siguen a los días nublados tampoco lo son, en la medida en que el acumulador, en un lenguaje más de la calle, la batería, se encarga de guardarla.

Una persona que se decida por la energía solar, por la instalación de placas solares, ha de saber que no sólo protege el medio ambiente con su decisión, la energía que producirá la instalación no nacerá de la quema contaminante de combustibles fósiles; sino que, además, tendrá a su alcance una posibilidad que le asiste por ley y de la que se puede beneficiar, la de vender la energía sobrante de su instalación de energía renovable a las eléctricas. La posibilidad de vender, que tiene una contrapartida, la obligación de comprarla por parte de las grandes compañías.

Así, la instalación de placas solares tiene ventajas añadidas que la convierten en una tecnología aún más atractiva. Porque, y ésto es importante, el consumo de energía, en la mayor parte de los casos, es inferior a la que produce el sistema, algo que ya se incluye en las capacidades del sistema que se instala.

Instalaciones solares térmicas



Una de los aprovechamientos domésticos más comunes para los paneles solares son las de las instalaciones solares térmicas, que hacen posible calentar el agua de las casas, hacer funcionar la calefacción de radiadores y radiantes, pero también hacerlo con la de las piscinas.

Hay otro tipo de instalaciones de placas solares menos sofisticadas que también tienen un uso bastante común y generalizado. Se trata de las instalaciones del tipo aisladas que se emplean para surtir de energía a pequeños aparatos o para necesidades muy limitadas de energía. Instalaciones aisladas son las que se construyen con paneles solares que dan luz a graneros o a cabañas o viviendas aisladas en las zonas de montaña.

La ventaja de estas instalaciones de paneles solares es que su energía se aprovecha desde el momento en que reciben radiación solar, no los rayos de sol. Lo que quiere decir que sus placas solares estarán acumulando energía incluso en los días en los que no brilla el sol pero existe claridad solar en el ambiente. Se trata de aparatos que acumulan energía muy lentamente, pero cuyo gasto no compromete la eficiencia del sistema. Resulta paradójico que estas instalaciones puedan acumular mucha más energía en las situaciones en las que se acumula la nieve. Las capas de nieve irradian en mayor proporción la radiación necesaria para que se de la acumulación de energía.

Un sistema que cada vez gana más adeptos entre quienes aprovechan la energía solar más allá de la instalación de las placas solares, es el de las llamadas persianas solares. Las persianas solares sirven también de complemento a las placas solares aisladas y pueden entrar a formar parte de su sistema combinado de captación de energía por radiación. Es más, las persianas solares pueden operarse, abrirse y cerrarse gracias a un sistema de radiofrecuencia sin la obligación de estar conectado a la red.

Sergio Suárez