Placas solares calculo
Placas solares calculo

Cálculo placas solares



Resumen: Los cálculos técnicos para la instalación de placas solares deben incluir los usos en cualquier tiempo. Los instaladores nos ayudarán a calcular el diseño del equipo de placas solares térmicas Un sistema de energía solar eléctrica puede funcionar como un eficiente grupo electrógeno auxiliar.

Una instalación de placas solares debe ajustarse a las necesidades de uso, por éso es importante saber cuantos paneles son necesarios, cómo ubicarlos y la potencia necesaria para el rendimiento óptimo de los equipos.

La placa solar capta la energía radiante del sol y la convierte en electricidad o en calor. Estamos hablando de generación de electricidad o del calentamiento de agua. En los hogares, por ejemplo, se utiliza los paneles solares térmicos que se emplean para calentar ese agua o para hacer funcionar los sistemas calefacción de las viviendas, bien por radiantes bajo el suelo, bien por medio de los tradicionales radiadores.

En los inicios de la tecnología de aprovechamiento solar, los paneles sólo se fabricaban y se instalaban con un único voltaje. Como no se daba conflictos de potencia entre cada uno de los dispositivos, el cálculo del voltaje era prácticamente innecesario. Si hoy no se hiciera una conversión de los voltajes, podríamos acabar quemando los equipos aún antes de que pudiéramos empezar a aprovechar la energía recogida por las placas solares.

Y aún más, si los cálculos fueran incorrectos, la temperatura del agua generada por una instalación de placas solares térmicas, podría tener en el baño de nuestra casa una temperatura tan baja que haría nulo el funcionamiento de la instalación.

La solar es una fuente de energía muy desaprovechada, montar un complejo sistema de captación de energía para que no nos beneficie, para que no rinda para nuestro servicio, es desaprovecharla doblemente.

Un cálculo de la energía de las instalaciones de paneles solares se puede realizar, bien sobre las necesidades de agua caliente actuales, por ejemplo, o sobre las futuras, pero también ha de hacerse durante todos los meses del año. Así, no es lo mismo las necesidades energéticas en los días de verano que en los meses de invierno. Necesidades de uso, pero también de los propios equipos.

Los sistemas de paneles solares tienen un rendimiento energético menor en invierno, con frío, y las baterías, para la acumulación de la energía excedente, trabajan de forma menos eficiente también en los días fríos. Un cálculo que no se realice sobre la base de todas las condiciones y variables que se pueden dar en el entorno de la instalación no estará aportando eficacia. El cálculo debe incluir la intensidad del consumo de la energía y el número de dispositivos que se quiere mantener con esa cantidad energética.

Tampoco se ha de descuidar la potencia en vatios de los aparatos, la posición de las placas con respecto al sol y el régimen mínimo de horas de sol con el que va a trabajar la instalación durante todo el año, porque está de más recordarlo, las placas solares se instalan para trabajar bajo cualquier condición climatológica. En Internet se pueden encontrar webs que ofrecen plantillas, que con algunos datos básicos, nos pueden dar, no sólo las necesidades de potencia, la ubicación, sino también el modelo más apropiado para las necesidades y hasta el distribuidor e instalador más cercano que nos las puede ofrecer y colocar. No obstante, es corriente que las empresas instaladoras y los comercializadores de las marcas nos orienten sobre cómo completar nuestro proyecto de energía solar bajo varias condiciones de uso.

Un uso muy práctico para las placas solares que generan y acumulan electricidad, no las térmicas, sino las fotovoltaicas, es su empleo como grupos electrógenos en caso de que el fluido eléctrico habitual desaparezca, algo que puede ser frecuente en zonas aisladas o en puntos donde la corriente eléctrica sea irregular en su distribución. Un cálculo adecuado para ese uso tan sencillo es tan simple, como necesario puede ser para sus propietarios contar con una instalación que pueda funcionar como un salvavidas energético. Aunque sólo sea por salvar los congelados de la nevera.

Sergio Suárez